Informe: Documentos La entrevista y prueba de fuego
En la entrevista es importante tener un sello personal, que hace que la
forma de entrevistar sea propia de uno, pero también aparte de ese sello es
necesario confirmar la información las veces que sea posible, para no dar a
conocer un dato erróneo; esto ayuda a probar la veracidad de las fuentes y de
los documentos.
En la realización de la entrevista se manejan tres momentos: la preparación,
la ejecución y la escritura, esto ayuda a que el resultado final sea
considerado como un trabajo lo mejor hecho posible.
En primer lugar una de las recomendaciones que se le hace al entrevistador
es preparar previamente el encuentro, documentándose a fondo con el tema o con la información de la persona
a la cual va a entrevistar, además de evitar
los cambios bruscos del tema, silencios prolongados que afecten la
continuidad de una entrevista, para esto puede realizarse la entrevista en
pareja, que ayuda a corroborar la información y da la posibilidad de dar “cambios
de velocidad” cuando el ambiente se pone tenso. También se debe tener un guion
previo que facilite construir ese dialogo, en el cual lo importante es que el
entrevistador sea quien lo dirija; este cuestionario ayuda a quitar el miedo de
quedar en blanco y evita que uno se olvide de asuntos relevantes, pero hay que tener presente que esto se utiliza como fuente de apoyo y no para seguirlo al
pie de la letra.
En segundo lugar es importante la ejecución de la entrevista, se establece por
medio de un dialogo en un plano de igualdad, para que la situación deba fluir
con mutua simpatía o con un toque de cordialidad. Además, es necesario que en
la entrevista no tenga saltos de unos
temas a otros; la fluidez es fundamental en el momento de dejar a lado un
interrogatorio. Por otra parte, las preguntas que se realicen deben ser formuladas
para obtener un buen rendimiento, y sobre todo evitar las respuestas con monosílabos,
sino ante todo lanzar un ¿por qué? Para que el entrevistado de explicación de
aquello. El periodista no debe solo quedarse en el saber preguntar, sino que también
hay que saber escuchar.
En la entrevista las preguntas que sean comprometidas deben dejarse mejor
para el final, donde se establezca una mejor confianza con el entrevistado. Por
un lado el entrevistador puede tomar como materiales de apoyo: escribir,
grabar, el cuestionario o el teléfono, estos elementos ayudan a la obtención de
la información en el momento de la entrevista, pero cada periodista tiene su
propio método. En el caso de la escritura facilita la toma de apuntes de lo
relevante que se diga: fechas, cifras y otros datos; la grabadora facilita la obtención
precisa de cada palabra mencionada por el interlocutor; el cuestionario es la opción
de mandarle las preguntas al entrevistado; y el teléfono es otro sistema no
aconsejable para la entrevista, pues el dialogo no será igual de fluido y
efecto como cuando se está frente a frente.
En último lugar la escritura sirve para poner por escrito la entrevista que
se ha desarrollado dentro de lo mencionado anteriormente; se debe tener en
cuenta la entradilla que admite varias posibilidades de presentación, pero también
hay que saber cómo se decide cerrar la transcripción de ese dialogo. En cuanto
a la titulación por lo general viene siendo la frase de mayor impacto que se coloca entre comillas. Sin embargo es
necesario poner al entrevistado como la
persona más importante, y eliminar por completo el tuteo.
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